rizador de pelo o bigote

 

Acero cromado y latón para la base, esmalte y hierro para las tenazas
Fabricante desconocido
Primera mitad del siglo XX

De la fotografía: Rizador de pelo o bigote
Fotógrafo: Dani Rovira
© Museo del Gas de la Fundación Naturgy, 2018

El fondo de la Fundación Naturgy custodia gasodomésticos tan emblemáticos como este aparato para ondular el pelo. El ingenio consta de dos partes: por un lado, la base que mantiene una llama constante gracias al gas y, por el otro, las pinzas o tenazas, donde se rizaba el pelo para darle la forma deseada. Este aparato se hizo muy popular en los hogares burgueses de París, a principios del siglo XX, momento de eclosión del movimiento art nouveau.

El invento de este aparato se atribuye al peluquero francés Marcel Grateau (1852-1936), conocido por sus contemporáneos con el sobrenombre de “le Roi” (el Rey). Este revolucionario de la moda capilar de finales del siglo XIX y principios del XX patentó, en el año 1882, las denominadas “Ones Marcel”, que marcarían el nacimiento de la peluquería moderna. Aunque anteriormente ya existían aparatos que permitían modelar el pelo, el ingenio del reconocido peluquero mejoraba las pinzas, que podían regularse según el volumen del rizo que se deseaba conseguir. El secreto de esta técnica, conocida con el nombre de marcelling, era mantener una temperatura estable en las pinzas mediante el gas y, sobre todo, en la forma de las tenazas. La parte cóncava, debajo, y la parte convexa, en la cara superior, facilitaban notablemente de adhesión de la pinza al cabello y, como consecuencia, el invento mejoraba notablemente el marcado de las ondulaciones.

El rizador de pelo que se preserva en la colección cumplía la doble función de modelar el cabello y, por otra parte, de embellecer un espacio privado de la casa, como era el tocador. El fondo de piezas de la Fundación Naturgy conserva varios aparatos como este, pero ninguno de ellos presenta esta forma tan refinada. En la base del calentador encontramos una cenefa con motivos de la naturaleza, que se repiten en la parte superior, donde el elemento que permite sustentar las tenazas tiene forma de hoja. En el cuerpo central del aparato, encontramos a un niño con una actitud naïf y ropas vaporosas. Todos estos detalles ornamentales y decorativos del gasodoméstico denotan que el rizador solo estuvo al alcance de las clases más acomodadas de la época.