ventilador de gas

Ventilador a gas

Latón cromado en dorado y hierro
Año: Primer tercio del s. XX

La pieza que presentamos este mes es un modelo de ventilador que funciona a gas.

Este modelo nunca llegó a ser comercializado, fue presentado por un estudiante de ingeniería a la compañía en el primer tercio del siglo XX.

El origen de este aparato viene de los egipcios y de la Antigua Grecia, cuando eran objetos manuales llamados “flabellum” y tenían forma de palmeta. Más adelante, apareció el abano, un bastidor con tela gruesa que se colgaba del techo y se movía mediante un sistema de cuerdas y poleas y que ya usaban los árabes a principios del siglo VII.

El ventilador similar y precursor del que conocemos hoy como tal, apareció en 1886 y es un invento del estadounidense Schuyler Skaats Wheeler. Era de pequeño tamaño y diseñado para ponerlo sobre una mesa. Casi simultáneamente apareció en Alemania una versión de techo creada por el ingeniero Philip Diehl.

Como todos sabemos, un ventilador es  una máquina que transforma la energía eléctrica, o en este caso la energía calorífica producida por la combustión del gas,  en un flujo de aire.  En la actualidad el ventilador se puede utilizar para muchas funciones, dependiendo de su potencia y tamaño.  En este caso, se trata de un ventilador doméstico que sirve para mover el aire de la atmosfera y proporcionarnos aire frío en meses como este de mucho calor.

Este ventilador actualmente forma parte de la colección del Museo del Gas de la Fundación Gas Natural Fenosa. Se restauró en el año 2014 para que pudiera ser usado en diferentes demostraciones de objetos que pueden funcionar con gas.

Ha sido expuesto ya en diferentes ocasiones en Madrid y Barcelona.

Su funcionamiento es sencillo, el gas entra por un inyector del tipo venturi,  encargado de regular la llama y de regular la mezcla de oxigeno y gas para una correcta combustión. Para que la combustión sea correcta la llama siempre deberá ser de color azul, si fuera de color naranja nos indicaría que se genera dióxido de carbono y que no se está haciendo una buena combustión. Este sistema es conocido como Sterling y es el mismo principio que se utiliza con las máquinas de vapor.

La llama calienta el aire que hay en el interior de los pistones, al expandirse estos hacen que se mueva un árbol de levas que están en la parte superior del  aparato. Las levas es un elemento mecánico que permite la transformación de un movimiento circular a un movimiento rectilíneo. Éstas, al ponerse en marcha son las que mueven las aspas que provocan el movimiento del aire y generan una corriente de aire.