El Museo, considerado un testigo único de la industria eléctrica, destaca por su importante labor de difusión, concretamente sobre el funcionamiento de la producción de electricidad mediante la fuerza del agua. Desde 2016, el equipamiento reabrió sus instalaciones al público tras una remodelación museográfica y pasó a ser gestionado por la Fundación Naturgy.

En el pie de la sierra de Altomira, el punto donde el Tajo recibe las aguas del Guadiela, se encuentra el poblado y el Salto de Bolarque, al sur-oeste de la zona de la Alcarria.  La confluencia de los ríos Tajo y Guadiela en la Hoya de Bolarque, poseía y posee las condiciones naturales idóneas para la agricultura y su aprovechamiento hidráulico: un desnivel considerable y suficiente caudal de agua para los regadíos.

Existen y conservamos los restos arqueológicos de este aprovechamiento hidráulico ya de antes del siglo XX. Pero fue en el siglo XII cuando se instaló el primer molino que aprovechó  la fuerza del agua y que acabaría convirtiéndose en el molino más grande de la provincia de Guadalajara, los restos del cual todavía se pueden contemplar en un tranquilo paseo por Bolarque.

Todas estas características hicieron de esta zona el lugar idóneo para la construcción, a principios del siglo XX, del Salto de Bolarque con la finalidad de iluminar la ciudad de Madrid. Bolarque es una de las centrales hidráulicas más antiguas de España ubicada en uno de los parajes más bellos de nuestra geografía. Con una fuerte relevancia histórica, fue inaugurada por el Rey Alfonso XIII en 1910, no ha hecho más que crecer hasta convertirse en un claro ejemplo mundial de aprovechamiento de energía renovable y en una de las centrales hidroeléctricas más eficientes de Europa.

Actualmente el salto de Bolarque está formado por 3 centrales hidroeléctricas en activo, pero además se conserva en perfecto estado la central primitiva, sede actual del Museo. El Museo Bolarque fue inaugurado por Unión Fenosa, actual Naturgy, en 1977 con la misión de conservar el patrimonio industrial a través de su colección, capaz de relatar la historia del sector energético del país y de mostrar más de un centenar de objetos que nos ayudan a reforzar el discurso y la visita.

En 2016 el Museo Bolarque fue legado a la Fundación Naturgy quien, tras una reforma museográfica y la creación de un amplio programa de actividades educativas, presenta a la sociedad un ejemplo excelente de conservación y de difusión de patrimonio industrial, tecnológico y cultural.